miércoles, 5 de febrero de 2014

Al Otro Lado (Versión completa)

AL OTRO LADO

(Versión completa)


                                                                                                                                Viernes, 07 de marzo


Querido amigo, espero estés bien, no perturbaría tus días a menos que fuera algo importante lo que me sucediese. Y en verdad creo que lo sea, ¡A menos que estuviese loco! Óyeme, oigo voces en mi habitación, mejor dicho, en la pared contigua, en la que se supone no hay nada tras de ella. Oigo carcajadas extrañas, conversaciones en bajo tono, casi inaudibles como rumores, pero hay momentos en las que los escucho claramente.

Hablan sobre mi, me asuste la primera vez, hablaban sobre una muerte. Supongo que era la mía. ¿Como supe que hablaban sobre mí? Escuché que mencionaron mi nombre mal dicho o algo así, desde ese día no duermo para tratar de escuchar más, algo  más sobre mi futuro, sabes, creo que hablan sobre eso. Creo que hablan sobre mi muerte y tratan de prevenirme.
                                                              
Te seguiré escribiendo cuando sepa más. Un abrazo.


                                                                                                                               Domingo, 09 de marzo

Querido amigo, continúo escuchándolos a través de la pared, tras de la cual no hay nada mas que un extenso campo de sembradíos. Ahora hablan sobre lo que hago, no ven con buenos ojos lo que estoy haciendo, es decir, quieren que ya no te escriba  pero yo no dejare de hacerlo. Cuando me canso de escucharlos, cosa que es cerca al amanecer, siento que mi habitación tiembla, no hago caso y duermo. A veces me han jalado la colcha enfurecidamente y caí de la cama maldiciendo al aire. Otros días las carcajadas sonaron cerca a mis oídos, tan fuerte que di un grito fenomenal y enseguida subieron mis hermanos. Me tranquilicé y fue la primera noche que no la pasé en mi habitación desde que todo comenzó.

 “Este mundo no te necesita” fue la frase que me ha dejado ciertas dudas, más las experiencias antes mencionadas, es posible creer que ellos son malévolos, estoy sintiendo angustia y no dejo de recordar como sucedió todo... Fue una noche a eso de la medianoche en la que me desperté sobresaltado  al escuchar conversaciones, creí que provenían de la calle ya que siempre duermo con la puerta semi-abierta. Salí a observar y nada, silencio, salvo el sonido de los grillos. Entre a mi habitación y ahí permanecí de pie en el umbral, la conversación como un rumor la escuchaba con un poco de esfuerzo, salí otra vez a observar la calle, nada. Debo mencionarte que mi habitación se encuentra en un segundo piso, en la cual es la única habitada. Bueno, regrese a mi cuarto y escuchando aquellos murmullos lejanos me recosté, y de pronto escuche la primera carcajada nítida, tan clara como que me puse de pie y quede sentado, los pies colgando, sobre la cama. No se cuanto tiempo paso, si uno o dos, no lo sé. Perturbado a la noche siguiente dejé temprano lo que estaba haciendo y subí a mi pieza, no prendí las luces, y me  quedé callado, esperando lo que esperaba que sucediese, y así pasó, si no, no te estaría escribiendo estas líneas.

Te seguiré escribiendo, espero, sin el temor ni la angustia que me ocupa, cuídate.


                                                                                                                                 Jueves, 13 de marzo

Algo estupefacto y a la vez emocionado te escribo. Una de estas noches, escuché, me dejarán pasar, no sé adonde, pero me dejarán hacerlo. Unas horas antes osé ver sobre mi pared el reflejo de la luna, y como esa pequeña porción de espacio empezó a ondear como si de agua se tratase. Quedé absorto ante aquella visión, me acerque rápidamente y antes que pudiera poner mis manos sobre aquel portento, desapareció. No dormí toda la noche, esperándolo otra vez. A la mañana siguiente se lo conté a mis hermanos, no me creyeron y más bien empezaron a criticarme sobre lo mal que me apreciaban, ojeras, mal aseado, el cabello sin lavar, débil, en fin, me alejé de ellos y me refugie en mi habitación.

Otra vez escucho pasos en mi habitación, a ocurrido en estos últimos días, eso seria lo mas extraño si es que no hubiesen cesado las conversaciones, que es más extraño aún. Me han abandonado creo, no se si lo soportare, necesito saber más. Cuando estaba ya lamentablemente olvidando todo, varias noches después ocurrió lo que tanto esperaba, ansiaba y deseaba. Los ví a través de la pared. Pegados como cucarachas sobre un cristal, aprisionados al otro lado de este mundo, mirándome con sus ojos rojos, fijamente, llamándome sin señas, los escuchaba en mi cabeza, aullaban mi nombre furiosamente. Di un paso, dos, tres, y traté de tocarlos, mi mano atravesó la transparencia y el frió me heló la sangre, ¡Dios mío! me empezaron a tironear, desperté del trance al cual fui sometido y caí sobre el piso, me agarre la mano derecha, azul, entumecida, con dolor. No saldré de esta habitación nunca más, nunca más, te lo aseguro, debo verlos otra vez.


                                                                                                                                    Lunes, 17 de marzo

Querido amigo, me gustaría que pudieras venir a visitarme, lo estoy pasando de lo mejor, en serio, he conocido la verdad inescrutable, jamás alcanzada por ser humano alguno, a veces lloro por la oportunidad que se me ha concedido. Entre cuatro paredes me encuentro, pero veo el mundo entero a mí alrededor, veo lo que haces en este momento pero esta la única y última vez que me dejaran comunicarme con tu plano, mi ex mundo. Por las noches aúllo de odio queriendo regresar, mientras ellos ríen y me insultan, me golpean, me escupen y me duele, no sabes, como clavos en mi pecho, en mis manos, arden, sangran... No tienen fin, nacieron desde el principio, desde el cero, me dan asco, pero me ayudan a soportar el dolor, me muestran como será el holocausto y sonrío, me mato de risa. Sé que nos volveremos a ver, no sé el tiempo, amigo, te veré en este lado...
                        
                                
                                                                                                                                                     ADIOS.


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